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  • jueves, 19 de septiembre de 2019
Opinión

¿Conocemos los riesgos de las nuevas tecnologías?

Belén Fernández
¿Conocemos los riesgos de las nuevas tecnologías?

Que la tecnología resuelve es ya un hecho sobradamente conocido.

La llegada de internet a nuestra casa nos abrió las puertas a la comunicación instantánea pero las tres W también derivó en inesperados riesgos.

El acoso tiene muchas caras, entre ellas el “ciberbullying”, “sexting” y “grooming”… ¿en qué consiste cada uno de ellos?

El "grooming" es "un nuevo tipo de problema relativo a la seguridad de los menores en Internet, consistente en acciones deliberadas por parte de un adulto de cara a establecer lazos de amistad con un niño o niña en Internet, con el objetivo de obtener una satisfacción sexual mediante imágenes eróticas o pornográficas del menor o incluso como preparación para un encuentro sexual".

Se trata de un problema cada vez más común aunque nos pueda parecer muy lejano. Las principales dificultades para atajarlo y terminar con él son el anonimato de los delincuentes, la inocencia de los menores y la fácil accesibilidad de internet. Y es que, a diferencia del ciberacoso, en el "grooming" "el acosador es un adulto y existe una intención sexual"

El ciberacoso o ciberbullying es un término que se utiliza para describir cuando un niño o adolescente es molestado, amenazado, acosado, humillado, avergonzado o abusado por otro niño o adolescente, a través de Internet. Se caracteriza por que el acoso se da entre dos iguales, en este caso, menores.

El ciberbullying no es algo que ocurra una sola vez y además se presenta de distintas formas, desde insultos, discriminación o burla sobre características físicas, forma de vestir, gustos, hacer pública información o fotografías que avergüenzan a la víctima, robo de identidad y suplantación, hasta amenazas de daño físico y otros cargos que pueden ser tipificados como delincuencia juvenil.

Por ejemplo, que un amigo o el mismo individuo cuelgue o envíe a alguien una foto en que un compañero sale mal puede no implicar que éste quiera humillarle, pero una tercera persona puede hacer un uso diferente al pretendido.

Nos sorprenderá saber que un 31% de los menores de edad en España reconocen haber practicado ‘sexting’ pero ¿qué es el ‘sexting’? es una práctica extendida entre los adolescentes y conviene tener claros unos procedimientos para evitar problemas.

El fenómeno del ‘sexting’ consiste en compartir imágenes o vídeos de desnudos o semidesnudos sexualmente sugerentes a través de los canales digitales como redes sociales o servicios de mensajería instantánea como WhatsApp.

Estas imágenes pueden ser propias o de otra persona. Si la práctica es consentida, simplemente es una forma más de vivir la sexualidad. Pero en el caso de los menores de edad, puede derivar en situaciones desagradables para ellos, y corren riesgo de que se derive en una situación de ciberacoso.

No se trata por tanto de evitar las tecnologías sino de hacer un buen uso de ellas y ser conscientes de los peligros que entraña.